Elecciones europeas
El mes que viene toca votar para las elecciones al parlamento europeo. No voy a hablar aquí del engaño que constituye la democracia parlamentaria (i.e. supuestamente representativa), donde al final unos pocos miembros de una aristocracia política acaban trabajando exclusivamente para su propria sobrevivencia y la de sus ricos amigos. Tampoco voy a entrar en la aún más oscura representatividad del parlamento europeo (que no pinta nada al lado de la comisión donde unas personas nominadas a dedo sin ninguna elección toman las decisiones de verdad) y la muy poca democrática Unión Europea (donde un referéndum cuyo resultado no gusta se repite hasta que guste).

Voy a a hablar de algo mas sencillo : la sencilla pero clara inexistencia de la Unión Europea para el ciudadano europeo.
Soy un europeo convencido, nacido en Francia pero afincado en España desde 12 años, suelo contestar a la pregunta habitual (¿de donde eres?) con un "soy europeo". Quizás lo único que tengo de europeo es mi convicción. Doce años me han dado para comprobar que la Unión Europea no es mas que para bancos, brokers y empresas multinacionales. Todo lo que en esos años he esperado como ciudadano europeo sencillamente no existe. Pasamos las cosas una por una.
Empezamos.
Llego a España y se me estropea la VISA. Cándido, me acerco a la sede de la Société Générale (el banco que me emitió la tarjeta) que tengo a dos calles... "Lo sentimos, pero no somos la misma Société Générale, no podemos hacer nada para usted.". Ah ?
Mi empresa en España me pide hacer un contrato de recién licenciado, ningún problema contesto.. (Cándido 2). Intentamos homologar el diploma (soy ingeniero de la escuela de ingenieros de mas prestigio de Francia), pero después de 2 o 3 años hemos tirado la toalla. Ni he podido conseguir inscribirme en una universidad siendo doctorado...
Un momento gracioso es cuando descubro que para tener un contrato de trabajo se necesita un NIE (Numero de Identificación de Extranjero) y que para tener este se necesita ... un contrato de trabajo.
Otro es para abrir una cuenta. Uno se espera que con un DNI francés, o en el peor de los casos con un pasaporte, pero no. Me ha costado entrar en muchas oficinas bancarias hasta que uno (al final no sé ni si legalmente) me acepto abrir una cuenta con el pasaporte.
Tengo una pareja, española, y tenemos un niño... Claro que tengo que declarar el niño en dos sitios (eso lo hubiera podido aceptar), pero en mi libro de familia francés mi pareja no aparece (aunque si fuera francesa y aunque no seamos casados sí aparecería...).
También mis hijos no tienen el mismo apellido en España y en Francia, porque la embajada se ha negado a tener un "'á" en el apellido, y más fuerte, el típico doble apellido español se ha visto añadir un "--" entre los apellidos ("lo siento señor es la ley").
Por supuesto mis (pocos) años de trabajo y entonces de contribución en Francia no cuentan para la jubilación en España.
He venido a España con un coche. No se puede imaginar la dificultad y el coste de matricular un coche francés en España.
¿Continuo?
No creo que sea necesario. Ha quedado claro que la Unión Europeo no trae ningún beneficio para los ciudadanos. Ya se que se me dirá que puedo ir de un país a otro y usar los mismos billetes... pero eso lo veo bastante insignificante con respeto a no poder tener inscrito mi pareja al lado mio en el libro de familia de mis hijos.
Todo lo que pongo arriba es real. Quizás no seguí las colas buenas en las administraciones buenas, quizás ha mejorado todo desde entonces, pero lo dudo. Creo a la explicación mas probable : la Unión Europea no existe.

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